Y DESCUBRE LA RIQUEZA OCULTA DEL PATRIMONIO CULTURAL DE ESTE PUEBLO, QUE SE OFRECE A VISITANTES, TURISTAS Y A TODO EL MUNDO, TOTALMENTE GRATUITA, OTORGANDO UN CLIMA DE POTENCIAL TURÍSTICO PARA EL MUNICIPIO Y SUS ALREDEDORES.
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Invitamos a los viajeros que han elegido nuestro municipio, a conocer sus lugares más característicos.
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El visitante que acceda a Gallegos, por cualquiera de sus diferentes entradas, podrá contemplar, en primer lugar, la Iglesia Parroquial de Gallegos de Argañán, dedicada a la imagen de Santiago Apóstol, construida a mediados del S. XVI, sobre el año 1540, de estilos gótico final y renacentista. |
Cuya particularidad arquitectónica, con aspecto exterior austero y fuerte, sirvió de modelo defensivo en los conflictos bélicos frente al invasor.
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| Resta describir la inscripción de cronología romana que se encuentra empotrada en uno de los estribos de la capilla mayor, cuyo texto visible: Vitulus/Arreini. f/Iovi. Sol/Vitorio/V. S. L. A. ; La traducción es: “ Vitulo, hijo de Arreino, cumplió de buen grado el voto que tenía hecho, a Júpiter Libertador”. |
| Siguiendo, con los monumentos de carácter religioso, debemos contemplar la Ermita dedicada al Sto. Cristo de la Exaltación, con un gran número de devotos, considerándose por sus grandes dimensiones asimilada a una Iglesia. Se acomete su actual construcción a mediados del S. XVIII. e inaugurada en 1770, dotándola en una época posterior de pórtico. |
| Sin salir del casco urbano, planteamos al viajero dirigirse al Museo Etnográfico “De aperos de labranza”, ubicado en un aula de las antiguas escuelas, en la planta baja de la Casa Consistorial. en el que, unos podrán rememorar y otros conocer, cada uno de los utensilios tradicionales de los labriegos. |
| Podrán contemplarlo mejor en la Sección |
| Después de haber deleitado el paladar, aconsejamos al visitante, a conocer el Castro conocido como “LA PLAZA” que se localiza en el extremo nororiental de su término municipal. El lugar se encuentra topográficamente muy bien ubicado desde el punto de vista defensivo. Se trata de un cerro limitado al este por el propio río Agueda, al norte con la rivera de Sexmiro y al Sur por un arroyo tributario del Agueda. Con esta ubicación tan sólo tiene que tener defensas artificiales en su flaco occidental, como así ocurre, al presentar restos defensivos que forman parte de la muralla que rodea el asentamiento, por el lado occidental y meridional. El sistema de amurallamiento está formado por una muralla compuesta de mampostería en seco, que en algunas zonas aparece ligeramente ataludada. La puerta de entrada está realizada en esviaje y de dos bastiones semicirculares, así como de un campo de piedras hincadas. Coincidiendo con las zonas de amurallamiento, se observan restos de un foso; en algunas partes, sobre todo al del castro, se ve una doble línea de foso. El enclave corresponde a un castro ocupado durante la Edad de Hierro y el periodo romano. |

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Existen esculturas zooformas del municipio, el verraco conservado en el Museo Provincial de Salamanca, fue hallado en un solar del municipio y estuvo situado hasta su cesión en la Plaza de la Localidad, se trata de un jabalí realizado sobre piedra granítica y encuadrado dentro de la tipología 1 b, con unas dimensiones de 198x90x60 cm. El segundo verraco podría estar relacionado con el yacimiento del “Castro de la Plaza”, de tipo indeterminado, realizado sobre granito, se encuentra actualmente en la Casa de la Cultura de Ciudad Rodrigo. |
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El primero de ellos, próximo al municipio, está construido con una perfecta cantería, todos sus elementos originales pueden identificarse perfectamente, sus arcos equilibrados, reforzados con unos espectaculares tajamares y espolones en forma de huso, sus pretiles con bolardos en las embocaduras, nos hablan de un maestro, que conocedor de las innovaciones técnicas que se estaban llevando a cabo en el siglo XVII, supo aplicarlas con gran maestría y sensibilidad.
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El segundo de los puentes se levanta entre las fincas de Marialba y la Puentecilla, en un paraje agreste y solitario lleno de encanto, sobre la rivera de Azaba, poco antes de que ésta se una al río Agueda. Está construido en torno al siglo XVII, aunque se viera transformado a lo largo de los siglos posteriores. Estas modificaciones quedan patentes al realizar una observación detenida de sus estructura: lienzos recrecidos, mamposterías de diferente calidad, alternando con fragamentos de cantería. Aunque lo más curioso es el diferente diseño de los tajamares, que incluyen algunos en huso, típicos del siglo XVII, junto a otros angulares con remate escalonados, más propios de fechas anteriores. Su tamaño considerable, con tres arcos de medio punto desiguales, y sus pretiles, embocaduras y desagües, completan la riqueza arquitectónica de esta importante obra civil. |
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